Propósito de la semana

 

Algunos ven la ira como parte de la respuesta cerebral de atacar o huir de una amenaza o daño percibidos (en este caso sería la versión de atacar). La ira disminuye la capacidad de razonar.

 

Para evitar enfrentamientos es muy importante saber expresar nuestras opiniones desde el respeto y aceptar todos aquellos pensamientos que no coincidan con nuestro parecer, sin alterarnos ni levantar la voz.

 

Alegrarte de los éxitos de los demás te ayuda a superarte. Cada persona es distinta y el hecho de que a una persona le haya ido bien en un determinado ámbito no significa que no tenga problemas ni dudas. Pensar que a los demás todo les sale bien o les resulta más fácil que a nosotros nos sitúa en una situación de víctimas que nos impide creer en nuestras propias posibilidades. El éxito del otro se convierte así en el mejor ejemplo de que nuestros sueños no son imposibles y nos sirve también para animarnos a trabajar por ello.

Propósito de la semana “Dejar el orgullo”
 
El mundo esta lleno de personas esperando que regresen quienes dejaron ir y de personas que no se atreven a regresar aún queriéndolo. Que no importe lo que los demás opinen, tu vida es como un libro cerrado el que los demás sólo ven el título, pero la realidad sólo la sabes tú.

La pereza viaja tan despacio que la pobreza no tarda en alcanzarla. Entre el “debo hacerlo” y el “quiero hacerlo” hay un mundo de pretextos de diferencia, una serie de sabotajes y mentiras que nosotros mismos nos creemos. A veces esperamos a que llegue la motivación para comenzar a hacer las cosas, pero ¿qué tal si lo hacemos al revés?

El mecanismo siempre funciona del mismo modo: Existe alguien que crea una mentira para que el chismoso lo difunda y el ingenuo lo crea sin rechazo. El chisme destruye la reputación, mancha la integridad de los demás y daña el alma de quien lo promueve.